-¿Queda mucho?
-¿Ves? Por esto me abstuve a tener hijos vivo. Como lo vuelva a repetir creo que le mato.- le susurra Johann a Alfred.
Este le mira reprendiéndole.
Hacia dos días que estaban buscando a la siguiente chica, en pueblo donde vivía no aparecía en los mapas y tenían que preguntar a la gente de la zona. Dos horas antes, yendo por un camino embarrado vieron el cartel del pueblo; Creçtan. Pero no había indicación alguna de la distancia a la que se encontraba el pueblo.
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" Rosalya's blog
Todas las mañanas me levanto y contemplo por la ventana el amanecer. Me pongo el despertador muy pronto, adoro salir a correr cuando la gente aún duerme, no me gusta cuando la gente me mira, por eso, después de varios meses de estar siguiendo mi ruta habitual, decidí no sólo salir más pronto, sino ir por el bosque.
Mi pueblo no es muy conocido, aunque no vivimos muy lejos de la ciudad, si preguntaras a alguien por él, no te sabría responder la zona exacta, ni tan siquiera algo aproximada. Esta completamente rodeado de bosque, hay árboles por todas zonas, y eso me encanta.
El pueblo fue fundado hace varios siglos, las personas mayores dicen que aquí hubo una de las mayores concentraciones de brujas de la historia, son divagaciones claro, pero a veces, me gusta ir a ver a alguno de ellos y que me cuenten sus historias, son hermosas.
Creçtan, el nombre del pueblo, viene del francés, pero nadie sabe de que palabra, hace unos años, hubo un escándalo, un caso de asesinatos. Mataban a niños, creo que por eso fue tan polémico; investigaron mucho la historia del pueblo, de sus habitantes pero nunca averiguaron de donde viene el nombre. Algunos decían que las ninfas salieron del bosque, se cansaron de vivir allí, y fundaron Creçtan. No se porque rondan tantas historias sobre todo, sinceramente, me gusta escucharlas, pero no las creo, son demasiado fantasiosas.
Esta es mi historia y este es mi blog. Se despide, Rosalya."
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Rosalya's blog
Primer día por la mañana... ¡MATADMEEEE!
Esta mañana había mucha niebla, pero aún así no iba a cancelar mi entrenamiento. Lo que más odiaba de este pueblo era que incluso en verano, podía hacer tanto frío que las temperaturas podían llegar a bajo cero, pero por lo menos puedo correr sin desmayarme, cuando nos fuimos de vacaciones a la playa me tuvieron que llevar a urgencias.
Adoraba el verano, las vacaciones, levantarme pronto, salir a correr y, aunque mi tía lo odiara, me bañaba en el lago, eso era el paraíso. Solía comer en casa de mi mejor amiga, hasta que me traicionó, pensé en perdonarla, pero no pude. Ahora como en una cafetería, ahí trabaja una chica muy maja, me caía bien y la dejaba buenas propinas.
Pero ya no queda mucho de verano y este año empiezo mi penúltimo año. Espero que me vaya mejor.
Se despide, Rosalya."
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Me ducho con rapidez ya que voy con retraso y me peino, me encanta mi pelo, quizá lo que más me gusta de mi, es largo y rubio oscuro y me puedo hacer mil de peinados, pero yo simplemente lo cepillo.
El camino hacia el instituto es el de siempre, yo apoyada en la ventana y con la radio de fondo. Cuando llego salgo tan rápido que no me lo creo, pero no porque tenga ganas, no soy muy amigable pero tenía ganas de ver a mi otra mejor amiga, ha estado fuera todo el verano y aunque no lo reconociera, la echaba de menos. Ella es muy guapa y ha tenido muchos novios, pero nunca me haría lo que me hizo la otra.
Cuando llego hay mucho alboroto. Dios como odio el instituto...
-¡Rosy! Cuanto tiempo eh.
-Ah, hola Frank. Si, mucho tiempo.- respondí con una falsa sonrisa
Debería presentarme, ¿no? Bueno, esto de los blogs es nuevo para mi y no los se usar muy bien; me llamo Rosalya di Marco, tengo raíces italianas pero nací en Irlanda. Vivía con mis padres en Dublín, pero ellos murieron, no murieron de un accidente de coche, todos mueren por eso, los míos no. Un día, mi madre acompañó a mi padre al banco, no se que tenía que hacer, yo era muy pequeña, tenía unos seis años, unos atracadores entraron y en el momento inicial, les mataron. La verdad es que fueron bastante estúpidos, yo no habría disparado en un banco cuando estoy robando, les pillaron, pero no me pudieron devolver a mis padres, así que me dio igual. Ahora vivo con mi tía, aunque estuve un tiempo con mis abuelos, nada más ocurrir, me mandaron con ellos y estuve allí cuatro años. Después mi abuela murió y mi abuelo no se sentía con fuerzas de cuidarme, y aquí estoy diez años después.
El 21 de noviembre es mi cumpleaños y me prometieron un regalo especial, irnos de campamento al bosque todo el fin de semana.
-Buenos días alumnos. Os doy la bienvenida a un nuevo curso escolar, yo seré vuestra tutora este año. La Sra. Thompson. Y tengo la buena noticia de anunciaros que tendremos dos alumnos nuevos este año.
Que novedad... El año pasado eran tres, dos de ellos se volvieron a ir antes de acabar y otro vino en mitad de curso.
-Os presento a Spencer Dow y a Celyda Fleurs.
¿Fleurs? ¿En serio? Lo siento por ella pero menudo apellido, sus antepasados no eran muy originales.
-Spencer, Celyda, sentaos donde prefiráis.
Tampoco es que haya mucho donde elegir, hay un sitio al lado de Sarah, una pija bastante tonta que, por lo que parece, ya les está criticando; otro al lado de Ryan, el típico tío que se tira a todas, y que ya ha puesto la mirada sobre, ¿cómo se llamaba? Dios menudo nombre más raro, en eso si han sido originales, supongo que la chica se pondrá al lado mío, la estoy sonriendo para que no cometa el error de sentarse al lado de esos, error que ha cometido Spencer. Es un chico guapo, alto, con buen cuerpo, lleva las gafas que lleva ahora todo el mundo, odio seguir las modas, mi ropa es distinta, mi estilo lo es por completo. Celyda, ya recuerdo su nombre, es bastante bonito, se sienta al lado mío y me sonríe. Antes yo era la que tenía el pelo más largo, pero ella lo lleva muy por debajo de la espalda, es muy guapa, pelo rubio muy claro, ojos azules cristalinos y su piel es blanquecina.
Sin duda tendrá pretendientes.
En el comedor le dije a Celyda que se sentara con nosotros, tengo un grupo de amigos, no somos muchos, pero nos queremos a rabiar, somos cuatro y nos conocemos casi todos desde pequeños. El chico nuevo, Spencer, es muy raro. Se ha quitado las gafas y las lleva colgadas de la camiseta, negra, como toda su ropa, y sus ojos, y su pelo... Hasta su interior parece negro. Cuando la clase ha acabado se ha intentado acercar a mi para decirme algo pero en cuanto ha visto a Celyda y se ha puesto a mi lado ha huido como si le diera alergia su presencia. Y ahora en el comedor no para de mirarme, pero también a ella, y su mirada es tétrica y da miedo.
¡Novedades! Esto lo escribo desde la oscuridad de la cajonera, resulta que estábamos en clase de literatura y el Sr. Scheffer le hizo leer un poema, el no solo no lo leyó, no pronunció una palabra. Y claro me puse a pensar y en todo el día que llevábamos de clase no había dicho nada. Latanya, la chica más cotilla de la case nos decía mientras el profesor salía con Spencer fuera que no era mudo, porque si no aparecería en su expediente y entonces el profesor no le habría manado leer. Lógico, se me tenia que haber ocurrido a mi... Aunque luego reconoció que como ayudaba en administración vio su expediente y no ponía nada raro.
Señores, ¡tenemos un caso entre manos!
Cabe decir que adoro los misterios y mis libros favoritos son de eso; Arthur Conan Doyle, Agatha Christie, Wilkie Collins...
Se despide, Rosalya."
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-Vale, tenemos que pensar una manera de hablar con la chica, con sus padres y que no se asusten o llamen a la policía.
Llevaban una semana viajando desde casa de Brendan hasta el pueblo donde estaba la chica que buscaban y cuando por fin vieron el cartel y siguieron el camino resultó equivocado. Ese día hacia niebla y por precaución iban mas despacio de lo debido, querían llegar cuanto antes pero no podían arriesgarse a tener un accidente y que el chico muriera.
El coche circula por la carretera con lentitud pero constancia, la carretera era muy vieja y estaba estropeada por lo que el coche iba dando trompicones. Mientras Johann duerme en el asiento de copiloto roncando, el joven le tira papelitos en la boca y se ríe en susurros; Alfred no se da cuenta hasta que su compañero empieza a toser como un loco, furioso se gira pero antes de poder si quiera gritar el coche se para bruscamente haciendo que él se caiga de culo del asiento, quedando atrapado en el hueco, y no se pueda levantar. Brendan no puede evitar soltar una carcajada.
-¿Por qué narices paras así de golpe?
-Hemos llegado... Estamos en Creçtan.