jueves, 4 de junio de 2015

Capítulo 11




"                                                                       Rosalya's Blog


Bueno, he consultado a la almohada pero no me ha respondido nada salvo que mi futuro está al lado de un apuesto hombre amante de los libros. Aish..... Como lo adoraría....Me pierdo, como no me ha dicho nada había decidido que iba a hablar con él, tenia hasta planificadas las palabras a pesar del gran temor que sabia que me iba a provocar cuando la chica nueva vino a hablarme, como su nombre es taaaaaaaaan raro pues no me acordaba y era algo incomodita la situación. La cosa es que le caigo bien y me ha preguntado que si quedábamos y tenia tanta prisa porque Spencer no se fuera que no pensé en que ella tampoco había dicho nada de nada hasta hoy. Le dije que si y le di mi numero, salí corriendo pero el ya no estaba... Maldita no se que Fleurs.        

                                                                                                                  Besitos de Rosalyaaaa. xoxo "



Rosalya sale de su casa ya que ha quedado con Celyda a las seis en un bosque cercano donde hay un rio y mesas de picnic, pero al llegar no la ve por ningún lado. Esa situación la extraña así que se pone desde su móvil a escribir.
 

Un poco más lejos, dos hombres y un niño caminan, para no gastar gasolina y por su falta de efectivo, por la carretera perdidos al ver el cartel muy lejano al verdadero pueblo cuando se topan con una casa, una gran mansión rodeada por una valla.

-Aquí vive alguien.- afirma Johann seguro.
-¿Y como lo sabes listillo?- pregunta el pequeño
-Alfred te juro que me lo cargo eh.- le susurra a su amigo, aunque mirando la mirada de reprimenda que le devuelve se calla.- Pues lo se por que el jardín esta cuidado, la valla no esta oxidada y la casa esta en un muy buen estado.

Al momento Alfred les manda callar pues ven a una joven muy rubia andar por el bosquecillo al otro lado de la carretera, ella no los ha visto pero estos, sin saber si les podría conducir a la chica que buscaban la siguen.


-¡Celyda! Por fin, te estaba esperando desde hace un ratito, ¿Dónde estabas?


Los hombres escuchan el murmullo de una conversación pero no saben hacia donde guiarse, dan vueltas, y tras bastantes minutos vuelven sin querer a la carretera.

-Creo que deberíais dejarme llevaros, aprobé el examen de orientación y...

No puede acabar de hablar cuando escuchan un grito, ellos miran a Brendan y le apremian en que les conduzca al lugar del grito, corriendo, esquivando ramas y raíces que les impedía llegar se topan con una chica apartada y asustada y un chico extraño junto a la rubia que habían visto antes. La primera gritaba el nombre del chico para que se alejara.

-Johann, el nombre de ese chico estaba en la lista que volvimos a escribir cuando nos robaron la otra en el hotel. Spencer, puede que él y la otra, Rosalya sean ellos.- le susurra al otro.

No les da tiempo a girarse cuando la rubia hace una cosa extraña, menos para Alfred y Johann, su color de pelo pasa a un negro azabache. Ahora no solo la otra la mira asustada sino que el otro joven se aleja.

Solo un instante después un hombre aparece de la nada.

-Bastian querido, llegas bastante tarde, creía que había convencido al tarado pero no, ayúdame anda, nos los tenemos que llevar. Los angelitos ya nos han quitado a uno, quedan estos dos, otro y hermana de Klaus.
-El otro esta muerto Cely y ya no sirve de nada, no se que diablos pasara con la hermana pero no la encuentran así que démonos prisa.

Los hombres se miran con asombro, no hace falta que hablen para coordinarse, esconden a Brendan y por señas y lo mejor posible le mandan de vuelta al coche. Ellos se preparan para luchar.

Aprovechan el momento en que están riéndose, convencidos de que todo les va a salir bien para sacar una estela, arma que tienen arriba y que aparte de ser aparentemente un simple cuchillo, de su punta sale un laser. No les da tiempo a reaccionar, Alfred ataca a la chica mientras que Johann se abalanza sobre el otro, pero tal y como habían dicho antes, uno estaba tarado, y agarra a Alfred, este grita de dolor y con la estela le apunta al estomago, no le mata, pero cae al suelo.

Rosalya corre por el bosque mientras los demás luchan cuando llega a la zona de la casa de Spencer del mausoleo y un escalofrío le recorre, muy en el fondo sabe que ese chico creía hablar en serio.

-Hola.

La chica se gira bruscamente y ve a un niño frente a ella, ya no sabe de quien fiarse y que trampas usarían los que acababan de intentar secuestrarla. No se acerca a él pero tampoco el otro lo intenta, solo habla.

-Soy Brendan, Bren, vengo con los dos hombres que te han ayudado. Puede que parezca una trepa o algo así, pero también intentaron llevarme a mi. Lo que esta pasando es muy raro, pero al principio no me fiaba de ellos, y solo al comprender que el otro, Bastian, no se si has oído su nombre, y sus compañeros habían matado a mis padres... Yo no tengo a nadie más, pero esos tíos saben donde vives, y te detectan, desprendemos una esencia rara, no se, solo se que mis señores tienen algo para que no sepan donde estas. No dejes que maten a los tuyos, cuando esto se solucione, podrás volver, yo ya no puedo.

-Deberías vender coches, serias el empleado del mes.

El chico sonríe y la lleva junto al coche, allí llegan, cansados y nerviosos, los dos hombres, que les mandan subir al coche. No hacia falta que lo dijeran dos veces, ambos suben, pero allí no esta Spencer.



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-Bienvenido al inframundo Spencer, aquí hay gente que te ayudara en todo. Yo, soy Gareth, hace poco paso algo que no nos produjo mucho agrado asi que estamos bastante liados. Eh, yo no voy a poder ayudarte pero de momento Celyda te ayudará en todo.

Tiene ojeras bajo los ojos, y parece cansado, la joven le mira preocupada, y algo molesta, ella creía ser su única preocupación, habían pasado mucho tiempo juntos pero desde la muerte total de Marianne, le veía distante con ella y muy mal anímicamente.

Camina hacia las habitaciones y pasa por delante de la de Altaír y Klaus, pues ella ya no estaba. Ellos no hablaban, solo estaban. La noche anterior mientras dormían la cama de la chica había desaparecido y no les había sido muy agradable, cuando despertaron habían llorado mucho.


-Siempre he querido preguntaros una cosa, aunque bueno, ahora solo a ti. -dijo, susurrando lo ultimo, Klaus.- Tú y Marianne, ¿qué hacéis aquí? Es decir, no sois malas personas y no parecéis de los que hacen cosas, no se, para acabar aquí. Ya sabes...

-Ya, te sorprendería las minucias por las que te rechazan allí arriba.

Un momento de silencio, para nada incomodo sino cómplice. Y responde.

-Soy gay, ya sabes, parece que por mucha tolerancia que pretendan dar en la vida, ni en la muerte te la permiten. No pase ni por el purgatorio, aquí de cabeza, aunque por lo menos no estoy con los otros, con los de abajo abajo. Ella, bueno, su familia era mala, de las de verdad; además nació sin estar sus padres casados y no la bautizaron, estaba totalmente alejada de toda religión. Bueno, de lo único que están equivocados los terrestres es de que solo hay una religión correcta. En realidad casi cualquier religión es aceptada e iras allí arriba, cristiano, hindú, musulmán, judío, no se, no conozco muchas más, aquí solo vienen los que no tienen nada. Bastante injusto, ¿no? Por eso estamos los dos aquí.

-Si, supongo que es bastante injusto.

Ya no saben de que hablar, ella era su pegamento, y si no estaba se desmoronaban



















































































































































































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